martes, 24 de mayo de 2016

Quiet Book

Quiet book,
libro didáctico o de los sentidos.

Tenía ganas de hacer un libro de estos,
pero no os voy a negar que es una ardua tarea,
desde elegir el diseño de sus páginas a por supuesto elaborarlas...

Pero como ya sabéis que a mí me gustan los retos,
en cuanto Nuria me encargó uno para su hijo Urko,
me puse a pensar en qué cosas podía poner.

Nuria tenía claro, que quería que contuviera unas páginas concretas,
yo tenía que desarrollarlas y completar con otras de mi cosecha.
y este es el resultado, página a página.

Si levantamos la cortina de esta ventana situada en la portada...


nos encontramos con el protagonista de este libro, Urko.



En la contraportada la búsqueda del tesoro, donde Urko tendrá que encontrar tesoros del mar


y en la primera pagina podrá escribir su nombre deletreando.

En la segunda y tercera página, Urko nos presenta a su familia.


Podrá colocar la foto de papá, mamá o su hermanita Nahia donde corresponda


y a su perrito Negu podrá atarle su collar y la correa con la que sale a pasear.

En la cuarta página, las vocales. Un simpático gusanito con el que aprender las vocales


y en la quinta página, encajamos en su lugar formas geométricas.

Los números y los colores los aprendemos en la sexta y séptima páginas,


poniendo cada número y cada color en el lugar que corresponda.


 En la séptima página nos encontramos con un simpático ratoncillo que sale de su madriguera para comer el queso atravesando sus agujeros.


Y después de zamparse todo el queso se vuelve a su hogar.


En la octava página Urko podrá aprender a atarse los cordones, practicando con los de esta zapatilla.

Y en la novena, podrá aprender a subir y bajar la cremallera, y a atar y desatar botones.



En la décima, y última página, nos encontramos con una nave espacial, en la que viaja un marcianito verde, en forma de marioneta de dedo con el que Urko podrá imaginar historias del espacio.


 Por ahora estas son todas las páginas que contiene el libro de Urko,
pero me decidí por encuadernarlo con anillas,
porque de esta manera, si se quiere, a medida que el niño va creciendo,
se pueden añadir otras páginas con actividades o juegos más complicados,
acordes con la edad.

La verdad que son unos libros que gustan mucho a los niños,
los entretienen, desarrollan su imaginación y psicomotricidad
y son el complemento perfecto para los viajes.

Y precisamente por eso, para que sea más fácil su transporte, hice esta bolsita para poder guardar y llevar el Quiet book.


¿qué os parece mi primer quiet book?